Hasta Retiro llegaron ayer docentes del Instituto Comercial para compartir experiencias con sus pares del Liceo Guillermo Marín Larraín. ¿El motivo? La próxima implementación del sistema de educación dual en nuestro establecimiento, debido a que los retireños son considerados, a nivel nacional, un modelo a seguir en la ejecución de dicho modelo que alterna el trabajo en aula y el desempeño en una empresa.

Entre cuerpo directivo y docentes técnico profesionales, la delegación sumó 25 personas que fueron recibidas por la directora Bernardita Salazar, quien presentó brevemente las especialidades y características de su liceo para luego dar paso a una productiva conversación de intercambio de consejos y habilidades.

Se trataron varias temáticas como financiamiento, organización, posibles complicaciones y sus soluciones prácticas. “Los estudiantes, sobre todo de sectores vulnerables, llegan acá enganchados por la atracción que le generan las especialidades con metodología dual. Además, los apoderados se muestran más comprometidos y asisten casi todos a las reuniones de curso”, dijo Bernardita Salazar quien agregó que partieron con este tipo de formación en el año 1999 con la especialidad de Mecánica Automotriz.

Asimismo, Mercedes Alarcón, docente de Contabilidad del Liceo Guillermo Marín dijo que el modo dual está tan asimilado en su día a día que a veces, incluso, piensan que sería muy difícil trabajar sin él. Es decir, se acerca la empresa al alumno y se verifica en terreno su desempeño y gestión. Así también lo piensa Javiera Rojas Jara-Quemada, estudiante de 4to. año de la misma especialidad, quien dijo que generalmente el trabajo en terreno se ve como algo muy lejano, pero eso cambia con la metodología dual “porque la empresa se ve más cerca y deja de ser algo imposible para volverse palpable, real”.

La visita incluyó un recorrido guiado por el internado que cuenta con 55 alumnos, así como también por las dependencias del liceo y sus distintas salas y laboratorios.

Al respecto, la directora del Instituto Comercial, Jacqueline Concha, agradeció la tremenda calidez humana que recibieron. “Que nos abran las puertas, así como lo han hecho, habla muy bien de ellos. Nos vamos tremendamente contentos y llenos por conocer la realidad que nos están mostrando. También nos vamos con muchas tareas de cosas que podemos tomar para nosotros y que a lo mejor no va a ser tan difícil de implementar. Hemos visto mucha motivación en los docentes y creo que la esencia de todo esto no somos los directores, estoy cierta y convencida de que el motor de todo esto son los docentes”, dijo la directora, quien ofreció mantener una estrecha vinculación con el Liceo Guillermo Marín para seguir creciendo en colaboración y no competencia, y así lograr el objetivo en común: mejor educación para los estudiantes y felicidad.