Una emotiva ceremonia, así, sin más definiciones. Es que fue una experiencia hermosa que coronó un día lluvioso y soleado, de nubes en blanco y negro con espacios de cielo incandescente. Quizás podríamos agregar elegancia, admiración y agradecimiento entre rostros felices, cansados pero satisfechos, entre ojos llenos de sabiduría que observaban con humildad el reconocimiento general. Porque todos hemos sido alumnos. Porque todos hemos sido testigos de lo que significa esa persona incansable que intenta casi obstinadamente enseñarnos, para nuestra felicidad y bien.

Y se notó.

Pocas veces se tiene la oportunidad de estar en un teatro colmado de tantas vidas de esfuerzo, vocación y perseverancia, pocas veces se puede sentir lo que eso provoca en el ambiente. Y es justamente lo que quiso lograr la Corporación Municipal, a través del Departamento de Administración de Educación (DAEM) comunal; a saber: un reconocimiento sincero, emotivo y palpable, sin dilaciones, al trabajo y dedicación de los docentes, tanto en la saturada vida urbana, como en los alejados rincones rurales… ahí donde comodidades no hay. Así lo dejó claro la directora del DAEM, Eva Palma, y la máxima autoridad local, Mario Meza, con dedicados y sentidos discursos que destacaron la importante labor de los profesores en el desarrollo de los jóvenes y, por ende, de Linares.

Fueron en total 26 los maestros reconocidos por sus pares y premiados con un diploma de honor, por su trayectoria y compromiso a través del desempeño docente en nuestra comuna.

Además, la ceremonia fue matizada con arte, entregado por la estudiante del Instituto Linares, Elicena Estefanía, que interpretó «Doce Variaciones en DO Mayor» de Mozart y, junto a Tomás Cáceres, presentó «Marcha Militar» de Schubert. Asimismo, la orquesta sinfónica del Liceo Valentín Letelier destacó con «El Príncipe de Dinamarca» de Jeremiah Clarke, «Chiu-Chiu» de Nicanor Molinares y «Funiculí Funiculá» de Luigi Denza. Por último, María José Herrera, cantó «Apuesta por el Amor» de Lola Flores.

ORGULLO INSTITUTANO

Los aplausos ruidosos le llovieron, ya que la delegación del Instituto Comercial, que llegó hasta el Teatro Municipal, fue numerosa. La profesora de inglés, Laura Campos Otárola, quien tiene 30 años de trayectoria profesional, fue elegida entre toda la plana docente del colegio, para ser reconocida en esta gran celebración. Ella dijo estar muy contenta por el apoyo que sintió de sus pares, quienes la acompañaron en la premiación y compartieron su alegría.

La maestra comenzó su carrera en el Liceo de Niñas, trabajando también en el Liceo de Hombres y, durante 20 años, en el Liceo Politécnico, llegando al Instituto Comercial en 2015, establecimiento donde dice estar muy contenta y lugar en el que espera seguir por mucho tiempo. «Estoy muy agradecida por el reconocimiento y, sobre todo, porque fueron mis propios compañeros de trabajo los que me eligieron para ser premiada. Es un estímulo para seguir adelante», concluyó.

Tras la actividad en el teatro, los docentes fueron invitados a un cóctel en dependencias del Instituto Comercial, donde disfrutaron de bocados, música y conversación. Fue pura alegría, tinturada con satisfacción, pero sabiendo que la tarea continúa, al día siguiente, sin descanso, con gusto y vocación.

Así es la vida… De los profesores, claro.