La Beca Carlos Ibáñez del Campo es un beneficio entregado por la Corporación Municipal a egresados de Enseñanza Media de los colegios municipales de Linares. Es un monto de dinero que se entrega desde marzo a diciembre, durante todos los años de estudio, y esta vez fueron 14 los jóvenes del Instituto Comercial que obtuvieron la subvención.

Diego Benjamín Saavedra Salazar es egresado del establecimiento (4to. año E, especialidad de Administración, mención Logística) y miembro activo de la Orquesta Sinfónica donde toca la flauta traversa.

Se ve feliz, inquieto, ansioso. Pero no una ansiedad molesta, sino que irradia fuerza traducida en actitud; un rostro lleno de sueños y metas. Sueños que se pueden realizar gracias a las herramientas que tiene como persona, sueños que puede materializar como ciudadano gracias a su educación.

“Siento mucha felicidad primero por mí, por los logros que he obtenido durante mi Enseñanza Media. Es que en la Básica fui buen alumno, pero nunca había obtenido un reconocimiento y ahora, tener este logro, incluso después de haber egresado es muy beneficioso para mí, ya que en la universidad hay mucho gasto y me sirve mucho para el quehacer diario”, mencionó Diego, agregando que en su familia están encantados con él: ”me dicen que siga así, que soy un ejemplo para ellos y, sobre todo, para mi hermanita que si el día de mañana le falta algo yo voy a estar ahí para ella”.

ORGULLOSO DE SU LICEO
Según Diego, sus profesores influyeron mucho en la obtención de la beca, ya que con algunos docentes de matemáticas (que es lo que más le gusta) tenía conversaciones donde ellos le aconsejaban qué opciones tomar después de salir del establecimiento. “Tenía pensado estudiar Ingeniería Comercial, sin embargo, en el colegio fui entendiendo cuáles son mis talentos, mi facilidad para comunicarme, mi vocación, y ahora estoy en la Universidad de Talca estudiando Pedagogía en Educación Media en Matemática y Física. También quiero destacar el apoyo que tuve del Departamento Psicosocial y las grandes enseñanzas que me entrega ser parte de la orquesta sinfónica”, acotó.

“Estoy muy contento y optimista. He pasado por momentos malos, pero con esfuerzo y empeño me he sabido levantar; me he dado cuenta hasta donde he llegado y eso me ha dado mucha felicidad, mucha satisfacción, porque nunca pensé que iba a ser tan lejos. Lo mejor es que este camino y actitud me asegura que vendrán cosas todavía mejores. Con humildad uno puede lograr lo que quiera”.

Además de Diego, los alumnos del Liceo Bicentenario Instituto Comercial que fueron becados son Katerinne Villouta Castillo, Néstor Muñoz Moyano, Patricio Vásquez Rebolledo, Tiere Sumarán Hernández, Krishna Sepúlveda Ávila, Camilo Sánchez Moreno y Carla Molina Parra. También, obtuvieron el beneficio Diego Parra Ortega, Alejandra González Flores, Camila Díaz Méndez, María José Villalobos, Nicol Casanova Campos y Krishna Tapia Méndez.