Cuando el espíritu de las ideas vive en el corazón, sale a flote lo verdadero. Ahí los discursos se vuelven reales y, si es en tiempos difíciles, todavía mejor.

El Liceo Bicentenario Instituto Comercial creó una iniciativa para ir en ayuda de los jóvenes más afectados por la pandemia, realizando una colecta de alimentos y dinero para armar canastas familiares y permitir la conectividad requerida para acceder a los recursos académicos en línea.

La iniciativa se denominó internamente «Institutón» y, si bien partió en Dirección, todos los funcionaros adhirieron sin dudarlo, divulgando las directrices a través de Whatsapp y gestionando rápidamente los insumos.

Así lo manifestó Camila Vásquez, Encargada de Vinculación del establecimiento: «nos enfocamos en aquellos alumnos cuyos padres quedaron sin trabajo o no han recibido ningún tipo de ayuda gubernamental. Esto surgió entre toda la comunidad, integrada por profesores y asistentes de la educación, desde la directora hasta el auxiliar”, señaló.

En una primera etapa armaron 30 canastas que fueron entregadas el pasado miércoles en el radio urbano de Linares, mientras que para esta semana se prevé la entrega de 50 más, esta vez en sectores rurales. Se incluyen alimentos, útiles de aseo personal, guías académicas y dinero en efectivo para que los estudiantes puedan conectarse a Internet y así mantener sus clases a distancia.

ACOGEDORA PREOCUPACIÓN
Marisa Sánchez, apoderada de Gabriela Cáceres, del 2do. año A, quiso dar las gracias porque «desde el Instituto Comercial se hicieron presentes con una canasta familiar, de hecho, yo diría que bastante más que una simple canasta. Quisiera agradecer, también, el sobre con dinero para recargar el teléfono, porque nosotros no tenemos acá Internet. No hay posibilidad para toda la población rural de tener acceso, entonces nosotros vamos recargando semanalmente y ahí vamos teniendo acceso a las clases virtuales. Esto realmente nos viene bien.

Asimismo, agregó que su situación es difícil porque su esposo está con licencia médica y no han recibido ayuda del Gobierno, por lo tanto, los llenó de alegría y lo recibieron como un mensaje de apoyo. «Saber que hay un lugar como el liceo, donde están preocupados de nosotros, me pone contenta», manifestó.

ES UNA CULTURA INSTITUCIONAL

El colegio tiene una sensibilidad especial y, si bien, no cuenta con recursos específicos para ir en ayuda de los más necesitados o contener a los más vulnerables, son inclusivos en la práctica. Así lo manifestó la directora, Jacqueline Concha Albornoz, quien dijo que «contamos con 1500 estudiantes desde 7mo. Básico a 4to. Medio y en nuestras aulas y patios hay jóvenes con capacidades diferentes, alumnos de otras nacionalidades y chicos que expresan sin problemas su identidad de género. Buscamos la forma de plantear un trato digno y equitativo, lo que notan los padres y apoderados. Eso nos pone muy contentos. De hecho, eligen nuestro colegio por la preocupación que ven, tanto en los asistentes de la educación como en el cuerpo docente».

Entonces, este tipo de iniciativas y, sobre todo en esta contingencia, es algo que se da naturalmente. Es admirable como espontáneamente se organiza la Comunidad. La intención de ayudar constante y el compromiso en nuestros funcionarios y profesores, es algo muy noble, a veces lidiando incluso con sus propias carencias. Por eso, dentro de ese contexto surgió esta iniciativa de colaborar con alimentos, útiles básicos y efectivo. No es algo nuevo dentro de nuestro actuar pero sí resalta por esta pandemia inédita que está sacando a relucir lo peor o lo mejor de la gente».

Por su parte, la subdirectora, María Gabriela González, aseveró que existe el compromiso de continuar con esta iniciativa, ya que son los propios funcionarios los que lo manifiestan. «Nos abocamos a la labor educativa, pero eso requiere ubicar a las personas antes de gestionar cualquier proceso. Este proceso educativo con pandemia es nuevo para todos, pero el compromiso con los estudiantes y sus familias nos insta a buscar nuevas formas de trabajo y llegada, cómo la entrega de guías a domicilio en sectores rurales de la provincia y apoyo de clases individuales a algunos estudiantes que requieren mayor apoyo en el proceso de aprendizaje. Este proceso nos enseña a innovar y a mejorar de forma continua», concluyó.

Durante esta semana, los funcionarios del Liceo Bicentenario Instituto Comercial, están entregando las canastas en las distintas localidades rurales de la provincia para, de esta manera, lograr que como Comunidad Educativa salgan adelante exitosos ante la pandemia.