El día de hoy, jueves 06 de mayo, falleció el destacado científico Premio Nacional de Ciencias y filósofo Humberto Maturana, a los 92 años. Él, también, doctor en filosofía, fue galardonado con la presea nacional en el año 1994 (específicamente en ciencias biológicas, referente a la percepción visual de vertebrados y por sus aportes en la teoría del conocimiento orientados a la educación).

Es considerado uno de los científicos e intelectuales chilenos más influyentes a nivel nacional. Tuvo una gran trayectoria en el área de la Biología que comenzó el año 1950 cuando ingresó a estudiar medicina en la universidad de Chile y le dio la oportunidad de adentrarse en el mundo científico. Se convirtió en una eminencia en el área como en el estudio de la sociedad.

UN BIÓLOGO DE EXCELENCIA
En 1958 obtuvo un doctorado en Biología en la Universidad de Harvard. Como biólogo, su interés principal estuvo orientado a la comprensión de la organización de los seres vivos y el funcionamiento del sistema nervioso en función de las dinámicas sociales. En 1960 vuelve a Chile donde de se encarga de la ayudantía en la cátedra de Biología en la Escuela de Medicina de la Universidad de Chile, en la Facultad de Ciencias. Estableció las bases del estudio de “La biología del conocimiento”, donde se encargó de explicar el funcionamiento de los seres vivos tanto en sistemas cerrados como el papel que jugaba su estructura. En esta línea de investigación, uno de las innovaciones y aportes más grandes estuvo en el postulado del concepto de “autopoiesis” publicado por primera vez en su libro “De máquinas y seres vivos” en 1972, junto a su alumno Francisco Varela.

A través de este concepto postula que “los seres vivos son redes de producción moleculares en las que las moléculas producidas generan con sus interacciones la misma red que las produce”. En otras palabras, indica que una célula alberga todas las características de un organismo vivo y que todas las reacciones ocurren mediante un sistema cerrado de producción interna que solo depende del organismo.

Este concepto de “autopoiesis” es ampliamente utilizado en ciencias, sociología y filosofía, siendo esta última el área que más desarrolló en las últimas décadas, dedicándose a dictar conferencias en donde abordaba profundamente la temática. En el año 2000 junto a Ximena Dávila, funda en la misma línea de investigación el Instituto de Formación Matríztica que enfoca sus esfuerzos en el trabajo del entendimiento de lo humano, sentando bases fundamentales para el trabajo colaborativo, la innovación y el alto desempeño de personas en las organizaciones.

No queremos dejar de recordar su legado como también la necesidad de reconocer a las grandes figuras de la ciencia en nuestro país.

Dejamos para finalizar esta pequeña reseña algunas sus grandes preguntas: ¿existe una realidad objetiva?, ¿el mundo nos define a nosotros o nosotros al mundo?