Corría el año 1944, cuando el ex intendente de Linares y profesor, Luis Barbé Lagos, lanzó la iniciativa de implementar un curso de comercio estatal en nuestra ciudad, debido a que no existía ninguna alternativa técnico profesional, en el área de la administración, que acogiera a los alumnos egresados de la educación primaria. Si bien, en ese entonces, las clases se realizaron, fue de manera muy precaria y sin reconocimiento oficial.

En 1945 las cosas no cambiaron mucho y si la iniciativa se mantuvo en pie fue solo gracias a la tenacidad de los profesores y alumnos que recurrieron al Inspector Provincial de Educación para ocupar, en jornada vespertina, las instalaciones de la Escuela Superior de Niñas N°2.

Fue el 27 de mayo de 1946, cuando con 22 alumnos (16 damas y 6 varones) y 5 profesores, se inició formalmente el Curso de Comercio especializado en Contabilidad. La Dirección General de Educación Profesional autorizó su funcionamiento en las dependencias de la Escuela Superior de Niñas de Primera Clase N°7. El 6 de septiembre de ese mismo año, con las firmas del vicepresidente de la República, Alfredo Duhalde, y del ministro de educación, Benjamín Claro, se tramitó el Decreto Supremo 9139 que oficializó la actividad.

INSTITUTO POLITÉCNICO

El 11 de mayo de 1956, bajo la presidencia de Carlos Ibáñez del Campo, se puso la primera piedra del gran edificio que durante más de 30 años albergaría a nuestro establecimiento educacional. El 1 de enero de 1957 se oficializó la construcción mediante la Ley de Presupuesto. Sin embargo, recién el 20 de abril de 1959, comenzó a funcionar con el nombre de Instituto Politécnico, ofreciendo las ramas Comercial, Industrial y Técnica.

ACTUALIDAD

En el año 1992, bajo la administración del edil Juan Jorge Talma García, se buscó ampliar la cobertura de la educación técnico profesional, con el fin de ofrecer mayores posibilidades de formación a los egresados de Enseñanza Básica, quienes en su mayoría ingresan a esta modalidad aspirando a una fluida inserción en el mundo laboral. Por lo tanto, por Resolución Municipal, la rama Comercial se separó de las ramas Industrial y Técnica, y se trasladó al edificio que ocupaba el Liceo de Niñas B-27, frente a la Plaza de Armas de nuestra ciudad.

Fue así como el 27 de julio de 1992, mediante Resolución Exenta N° 1459, el Ministerio de Educación reconoció el nivel Técnico Profesional del Liceo B-27, transformándose en el actual Instituto Comercial.